Nosotros
Desde 1989 importamos y distribuimos incienso japonés y otros artículos pensados para embellecer tu vida, cuidar nuestra contemplación, nuestro yoga y nuestro bienestar. Lo que empezó siendo una opción de autoempleo con una mesa, un ordenador y poco más, se ha transformado en una bonita empresa en la que trabajamos 10 personas. Espacio Zen está instalada en una antigua granja, en medio del campo y rodeados de naranjos que cultivamos ecológicamente. Guardamos una relación de lustros con nuestros proveedores además nos gusta tener una excelente relación con los vecinos y la naturaleza. Nos gusta darte un servicio rápido, cortés y de calidad.
Ángel
A los 14 años le intrigaba el flujo del tiempo y se acercó a la meditación zen. A los 22 trabajó en Oriente Medio y supo que su casa era el mundo y todos los seres humanos sus vecinos. Hoy su sueño sigue siendo pasear y disfrutar viendo caras y ciudades.
Mónica
Eternamente principiante, la naturaleza es su pasión. El resto del tiempo lo dedica a trabajar en lo que le gusta: crear, crear y crear. Y sentir que crece un poquito cada día.
Pepi
Le gusta pasear por el campo y respirar aire fresco. Quizá porque se crió en un pequeño pueblo entre montañas ninguna montaña de papeles, documentos y problemas le asusta. Se atreve con todo. Trabajadora incansable, es amante de la eficacia y la perfección. Alma de niña con cuerpo de mujer. Su sueño: disfrutar de un mundo más justo.
Agnès
Nuestra rubia francesa de metro ochenta, ojos azules y de alma cañí. Es la voz de TZ, siempre dispuesta a resolver tus problemas. Nadie se explica cómo tiene tanto sentido común y tanta eficacia (y ¿como puede gustarle Torrente?). Su sueño es ser ballena y viajar constantemente en un mundo sin fronteras.
Urbano
Desde La Habana nos trae toda la gracia de Cuba y la pone en cada paquete que sale de nuestro almacén. ¿Quién dijo que los cubanos sólo piensan en el sexo? Le encanta la música y el cine pero su gran pasión es la coctelería: todos quieren ser amigos suyos para disfrutar sus daikiris.
Lara
Pequeña de estatura pero de gran corazón. Desde Rostov se trajo su piano, su amor por la música y su pasión por enseñarla. Igual que cuando toca el piano, nuestros zafus llevan la obra de sus manos.
Tania
Nos trajo el calor de la Siberia profunda. Ingeniera química de formación, siempre es un SÍ. ¿Una hora más de trabajo? Sí ¿Puedes ayudarme? Sí. ¿Acabarás este envío? Sí ¿Puedes sustituirme mañana? Sí ¿Bailamos? Sí. Le encanta la paella y la tortilla de patatas.
César
Silencioso pero eficiente. Todos los zafus también pasan por sus manos. Cuando sale del trabajo monta en su moto: RRRRUUUUUNNNN y marcha a pescar o cuidar de sus plantitas.


