Cultura del incienso

Historia del incienso

¿Qué es el incienso?

Nos acompaña desde hace miles de años y nos proporciona entusiasmo, sorpresa, alegría y profunda serenidad. Usado por todas las culturas del mundo, enriquece el corazón de los hombres y reconforta su cuerpo y su espíritu. En respuesta al estrés de nuestra vida, el incienso nos abre las puertas a un nuevo mundo de consciencia y bienestar. Tiene el poder invisible de tocar el corazón del hombre y hacerle sentir la plenitud de la naturaleza.
No es un medicamento pero tiene efectos terapéuticos que permiten la relajación del cuerpo y del espíritu. Es un concentrado de poder invisible que nos ayuda a alcanzar la serenidad y estar en contacto con la naturaleza. 

Las 10 virtudes del incienso

  1. Facilita la comunicación con lo trascendente.
  2. Purifica cuerpo y mente.
  3. Elimina pensamientos obsesivos.
  4. Mantiene la mente alerta.
  5. Nos acompaña en la soledad.
  6. Trae paz en el ajetreo diario.
  7. Cuando abunda, no cansa.
  8. Cuando escasea, un poco también satisface.
  9. Aún almacenado mucho tiempo, mantiene su aroma.
  10. Usarlo diariamente no hace daño.

Materias primas

La base del incienso japonés es la corteza pulverizada del árbol tabu (Machillus Thumbergii) a la que se añaden otros ingredientes molidos o aceites esenciales. Algunos inciensos sólo llevan sustancias vegetales; otros contienen aceites de perfumería certificados por IFRA*. Nuestros inciensos son probablemente los más naturales y cumplen los estrictos requisitos de sanidad y calidad de Japón.

Se usan varios centenares de materias primas: cedro, ciprés japonés hinoki, vainilla, aceites esenciales de rosa, jazmín, ylang-ylang… Estas materias primas proceden de todos los rincones del mundo y no están afectadas por la Política Agraria Común (PAC). Es importante saber que la PAC europea es una pesada losa que contribuye de manera fundamental al empobrecimiento de los países en desarrollo.