La base del incienso japonés es la corteza pulverizada del árbol tabu (Machillus Thumbergii) a la que se añaden otros ingredientes molidos o aceites esenciales. Algunos inciensos sólo llevan sustancias vegetales; otros contienen aceites de perfumería certificados por IFRA*. Nuestros inciensos son probablemente los más naturales y cumplen los estrictos requisitos de sanidad y calidad de Japón.
Se usan varios centenares de materias primas: cedro, ciprés japonés hinoki, vainilla, aceites esenciales de rosa, jazmín, ylang-ylang… Estas materias primas proceden de todos los rincones del mundo y no están afectadas por la Política Agraria Común (PAC). Es importante saber que la PAC europea es una pesada losa que contribuye de manera fundamental al empobrecimiento de los países en desarrollo.