Incienso en caja grande
Desde su llegada a Japón con el budismo (s. VI), el incienso ha formado parte íntima de los usos religiosos, cortesanos y cotidianos de los japoneses: para meditar, en el altar familiar, en templos y en festivales. En Japón el incienso normalmente se vende en cajas de más de 300 barritas.














